¡Caracoles!

30 10 2017

Después de meditarlo, llego a la conclusión de que los caracoles son gigantes, pues se comportan como tales. Se mueven despacio, lenta y pesadamente, sin importar su tamaño. Y llevando su casa a cuestas (cosa que pocos hacen), se dan el lujo de vivir donde quieren. Por eso, cuando escuchen que viene un caracol, mejor ábranle paso.

Dante Amerisi.

Teorías de la Relatividad Poética.

.

Anuncios




Entrañables

30 09 2017

A pesar de la abrumadora cantidad de personas que encontramos en la vida, de cuando en cuando aparece alguien, de manera tan sencilla, honesta y singular, que despierta el deseo de conocerle profundamente.

Son ellos a quienes hacemos entrañables.
Dante Amerisi. El hombre y su desierto.

.





Mis mejores versos

15 06 2017

He escrito mis mejores versos sobre tu cuerpo.

Algún día, mis palabras resonarán al tacto.

Serán ellas las que escuches cual eco lejano.

.

Dante Amerisi. El hombre y su desierto.

.





El baúl. Poema

1 12 2016

Hay un baúl lleno de recuerdos míos,
en un desván olvidado
de una casa sin domicilio,
sobre un calle anónima
de un suburbio perdido
en una ciudad lejana,
de un país místico,
en un mundo pequeño
y remoto de tu universo.

Y su única misión
es mantener en peligro
el equilibrio cotidiano
de tu íntima cosmogonía.

Dante Amerisi
De mis amores.

image

Fotografía cortesía de Marisela Mora. Fotógrafa chihuahuense.





El Tiempo de Renato Leduc

18 08 2016

image

“…me acuerdo que entre mis condiscípulos estaba un gordo tabasqueño que se llamaba Adán Santana el cual, como era muy docto en retórica y todas esas pendejadas, hacía versitos y como nos aburríamos mucho durante la clase de Torri, nos poníamos a echarnos toritos donde nos dábamos un pie de verso y hacíamos en tres minutos una cuarteta so pena de perder un peso…Y un día me dijo el gordo Adán: 
 
– A ver, hazme una cuarteta teniendo como pie de verso hay que darle tiempo al tiempo… 
 
Como al cabo de los tres minutos no la pude hacer y tuve que pagarle el peso, Santana me dijo en son de burla delante de todos:
 
– Carajo, yo creí que porque haces versitos, sabias siquiera que tiempo no tiene consonante… 
 
En vista de que todos se rieron de la “revolcada” que me dio, aquello me pico la cresta y acudí al diccionario de la rima en donde, en efecto, constante la inconsonancia del vocablo tiempo… Sin embargo, dolido aun por la maltratada, seguí pensando en el tema hasta que se me ocurrieron los siguientes versos: 
 
Sabía virtud de conocer el tiempo;
A tiempo amar y desatarse a tiempo;
Como dice el refrán: dar tiempo al tiempo…
Que de amor y dolor alivia el tiempo.
 
Y así, cuando pude escribir los catorce versos, los uní con lo que tuve ya el soneto…No obstante, como me sonó muy monótono, decidí aconsonantar los segundos versos de cada terceto de la manera siguiente: 
 
Ignoraba yo aún que el tiempo es oro
y
Amor de quellos tiempos, como añoro
 
Y fue de esté modo como nació el soneto de Tiempo que ha llegado a ser tan famoso, gracias a que Rubén Fuentes lo musicalizo y Marco Antonio Muñiz y José José lo grabaron cantándolo a dúo…”
 

 
Renato Leduc 
 
 
Aquí se habla del tiempo perdido que, como dice el dicho, los santos lo lloran
Renato Leduc (México, 1895-1986)
 
Sabia virtud de conocer el tiempo;
a tiempo amar y desatarse a tiempo;
como dice el refrán: dar tiempo al tiempo…
que de amor y dolor alivia el tiempo.
 
Aquél amor a quien amé a destiempo
martirizóme tanto y tanto tiempo
que no sentí jamás correr el tiempo,
tan acremente como en ese tiempo.
 
Amar queriendo como en otro tiempo
ignoraba yo aún que el tiempo es oro
cuánto tiempo perdí -ay- cuánto tiempo.
 
Y hoy que de amores ya no tengo tiempo,
amor de aquéllos tiempos, cómo añoro
la dicha inicua de perder el tiempo…
 
Renato Leduc





Poesía en tu piel

7 08 2016

La poesía en tu piel,
Como homenaje a la belleza
Del cuerpo femenino,
Sobre el cual he intentado escribir
El amor mío.

Dante Amerisi,
El hombre y su desierto

image





No hay cura

29 05 2016

No hay cura definitiva
para un amor complicado.
Pero vienen bien el sacrificio
y la reincidencia,
en dosis que no maten,
y que a la vez no causen adicción.

Dante Amerisi
El hombre y su desierto

image








A %d blogueros les gusta esto: