Eclipse

23 02 2017

​Eclipse es el álbum con la música que hice este invierno y un poco antes. Recoge piezas diversas que se fueron sumando hasta el día del eclipse lunar, el pasado 10 de febrero. Es por eso que le he dado ese nombre.

Me agrada la idea metafórica del eclipse, pero no es la idea convencional. Mientras las tradiciones de todo el mundo lo veían como algo malo y que traía presagios terribles, justamente por la ignorancia del fenómeno que representa, yo lo veo como lo que realmente es: los astros más importantes en nuestro devenir humano se acomodan en línea mostrándonos lo unidos que están, como si fueran parte de una gran danza cósmica en la que giran todos los cuerpos en el universo. El eclipse es, para mí, una de las mayores muestras de unión, de convergencia, de sincronía. Esta es, definitivamente, una de las grandes maravillas de la naturaleza.

Eso ocurre con las piezas del álbum. La música se fue alineando, poco a poco, hasta culminar en un eclipse que las une a todas.

Dante Amerisi, Febrero de 2017.

VIDEO: https://youtu.be/d9mII4J-LlE





Bach to space

19 01 2017

Cuando preguntaron al biólogo y filósofo Lewis Thomas cuál sería la obra que recomendaría lanzar al espacio con la idea de que algún día la descubriera alguna civilización del espacio exterior, respondió: “Yo enviaría las obras completas de Johann Sebastian Bach, pero eso sería un alarde”.

Los Retos de la Razón.

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Conciertos para piano

18 01 2017

Ayer recibí un correo del Doctor Allan Ho, quien es catedrático de la Universidad de Illinois y musicólogo especializado en el repertorio para piano. Me preguntaba los años de creación de los conciertos número 2 y número 5, para incluirlos en su registro mundial de repertorio grabado y pedía los movimientos II y III del número 6.
Para mí, que nunca pertenecí a ningún tipo de agrupación o institución musical, que prácticamente no recibí educación académica formal en música, y que ni siquiera me reuno con músicos ni clásicos ni regetoneros (a no ser que los aficionados a la banda en las pachangas cuenten), me resulta halagador y hasta intimidante el hecho de recibir la atención de este personaje, cosa que le agradezco.

Parece que el grupo de conciertos que he escrito va abriéndose camino. Sólo yo sé el esfuerzo que me ha costado.

Dante Amerisi,
Enero de 2017.

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Grieg y su concierto para piano

9 01 2017

Edvard Grieg, el compositor noruego, solía escaparse a componer a la campiña, en Ullensvang, en el fiordo de Hardanger. Cuando compuso su concierto en La menor, en 1868, la dueña del hotel le ofreció una cabaña independiente para que trabajara tranquilo. Sin embargo, los lugareños, no acostumbrados a un pianista en el pueblo, lo visitaban constantemente y lo interrumpían. Desesperado, Grieg decidió mover la cabaña a un lugar más aislado, para lo que solicitó trabajadores. Pero nadie acudió. Entonces, la dueña del Hotel le sugirió mandar hacer cerveza, y ella misma cocinó bocadillos, organizó una fiesta a la que fue mucha gente, y entre todos, movieron la cabaña al nuevo lugar.
Ahí, Grieg pudo escribir su concierto, el único que completó, y que finalmente se convirtió en una de las obras favoritas para piano en el mundo.

Dante Amerisi.

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Concierto para piano No.9

8 01 2017

Escribir un concierto es como iniciar un viaje dentro de una historia, meterse en ella; ser espectador y un poco protagonista. Pero el concierto tiene sus propios personajes, cada uno con su particular carácter y rol, apareciendo una y otra vez de diferentes formas. A veces, el tema que parece épico, se transforma en lírico; el alegre se torna triste y este, a su vez, se vuelve apasionado.
Por eso es importante para mí visualizar esos personajes, que son los motivos que usaré en la composición, como si tuvieran vida propia y cuya intervención cambiará el curso de la historia que será contada con música.
Comencé a escribir el Concierto No.9 mientras estaba completando la investigación sobre la relatividad especial y los números complejos. Mi intención era descansar un poco de los números, tomarme un respiro. Por eso imaginé a la música, como una musa de cabello negro, caminando descalza por un bosque, pisando sobre la hojarasca, escuchando el suave viento pasar entre los árboles y mover sus cabellos. Era importante para mí descansar, y lo hice de esa manera.
Ahora lo retomo para continuar la historia. Me intriga saber lo que aquella musa encontrará, justo ahí, en ese bosque.

Dante Amerisi,
Enero de 2017.

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Concierto para piano No.4

3 01 2017

Hace un par de años, nació el Concierto para piano No.4. De alguna forma, lo celebro como si hubiese aparecido un ser con personalidad propia. Aunque fue como un fortuito accidente. Esto ocurrió así, en diciembre del 2014:

“Soñaba con el tema para un concierto. En mi mente se escuchaba grandioso, como un concierto para piano con orquesta completa, así que debí levantarme a escribirlo. No era mi intención escribir otro concierto para piano, pero ya he comenzado. Esta es la teoría del ahora o nunca: si no lo hago en el momento, se pierde. Lo he llamado Piano within a dream.”

Dante Amerisi

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Concierto para piano y orquesta No.4, por Dante Amerisi
(completo).
Chihuahua, México, 2014-2015.

I.- Primer movimiento
II.- Segundo movimiento
III.- Tercer movimiento





La música que fue

27 12 2016

La emoción de escuchar algo por primera vez es indescriptible y despierta una gran pasión. Saber que no habías oído antes algo similar, te despierta la inquietud por conocer y comprenderlo. Cuando ya se ha asimilado, la novedad ha pasado. Y aunque surjan grupos nuevos que cautiven a nuevas masas, para nosotros no resulta nuevo, sino parecido. Y es que no sólo se ha asimilado el estilo, sino que hemos aprendido a analizar. Así que, para poder sentir la misma emoción, necesitamos cambiar de género, uno que rete nuestro intelecto, porque la música no sólo se escucha, sino que también se comprende. Yo también recuerdo con nostalgia escuchar a ELP, Yes, Tangerine Dream, etc. Pero la novedad de escuchar Cuadros en una exposición, me remitió directamente a Mussorsky, lo cual disminuyó el encanto por ELP. Y esto hizo que ya no pudiera regresar. La maravilla de escuchar a Pink Floyd se trasciende al pasar los 20 años, la edad difícil de la adolescencia. Después los escuchas con nostalgia, pero ya no tienes la actitud depresiva de aquellos tiempos necesaria para engancharse, aunque la música siga siendo igual de buena.
Quizá uno como músico se exige aún más. O al menos debiera. Ayer, analizaba algunos conciertos para piano y me quedé enganchado con la belleza y complejidad de la partitura del número 3, de Rachmaninoff. Y confieso que ya no podría escuchar a Yes con la misma emoción, después de Rachmaninoff.
Así como hay una edad para leer el Viejo y el mar, así la hay para la música. Valoro el bagaje musical que me ha dejado la vida, pero para continuar el viaje, comprendo que hay que trascender lo pasado, aunque vuelvas a ello con nostalgia, de vez en cuando. 

Dante Amerisi

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