Grieg y su concierto para piano

9 01 2017

Edvard Grieg, el compositor noruego, solía escaparse a componer a la campiña, en Ullensvang, en el fiordo de Hardanger. Cuando compuso su concierto en La menor, en 1868, la dueña del hotel le ofreció una cabaña independiente para que trabajara tranquilo. Sin embargo, los lugareños, no acostumbrados a un pianista en el pueblo, lo visitaban constantemente y lo interrumpían. Desesperado, Grieg decidió mover la cabaña a un lugar más aislado, para lo que solicitó trabajadores. Pero nadie acudió. Entonces, la dueña del Hotel le sugirió mandar hacer cerveza, y ella misma cocinó bocadillos, organizó una fiesta a la que fue mucha gente, y entre todos, movieron la cabaña al nuevo lugar.
Ahí, Grieg pudo escribir su concierto, el único que completó, y que finalmente se convirtió en una de las obras favoritas para piano en el mundo.

Dante Amerisi.

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